lunes, 2 de marzo de 2009




Ya es madrugada pero todavía no quiero acostarme, quiero seguir despierto, tocar la guitarra hasta que se haga el día.
El ritmo se marca sobre el piso de madera, se apoyan las plantas de los pies en la madera por lo que dura un compás, después se sueltan, se dejan ir. La guitarra suena mejor cuando la casa está en silencio, cuando la introspección gana en movimientos
y crece en volúmen que no es carga.
Quisiera que pudieras escuchar lo que estoy haciendo, la melodía y las notas tienen la temperatura del momento, la temperatura de este momento. Quisiera que pudieras percibir la presión de los dedos en las cuerdas, la respiración de la guitarra.

4 comentarios:

EmmaPeel dijo...

y qué compone amigo?

ahi estoy escribiendo largo (miracolo! jajaja)

beso

Julieta dijo...

tus manos hacen escala y suena encantador. Sí, melodías de tarde y sol a tientas. Saludos!

maría dijo...

jonás
guitarreando?

mmmmm q bueno

DeBiotch dijo...

Gustome mucho.